José: poco menos 3 meses y autoestima por las nubes.

José confió en mí como su entrenador personal, gracias.

José es el compañero de viaje que más cabreos me ha hecho coger pero que mejores ratos me ha hecho pasar. Su paso por el centro fue una tragicomedia con el drama al comienzo y las risas al final. Aún así su esfuerzo le ha llevado a la recompensa de un aumento de masa corporal y una mayor autoestima en poco menos de 3 meses.

 

Cuando llegó José a la entrevista se quedó anonadado porque le dije que debíamos adelgazar. No es casualidad que yo suelte esta frase pero para un chico con un somatotipo casi puramente ectomorfo (persona de composición corporal estilizada y delgada) suele ser como una patada en los pendientes reales. Es normal que después de  toda una vida intentando escapar del perfil de delgadito venga un entrenador personal (un idiota y un tarado de remate), encima tiene la osadía de llamarte gordo te mine la moral. Como ya he dicho no era una casualidad ya había llamado su atención y ya pude explicarle que me refería a perder un poco de grasa abdominal pero evidentemente ganar peso creando musculatura. Ahí pareció conforme pero…. Vuelvo a divertirme y le suelto la frase: Ahora, eso si, tendremos que hacer mucha pierna! Es uno de los consejos más repetidos del entrenador personal. Ahí viene cuando se mira el brazo y no me llama estúpido porque suelo ser más grande que ellos (aunque yo se que lo piensan). Evidentemente es otra vez mi estrategia para captar de nuevo su atención y poder explicarle que un 60% de nuestra musculatura está en el tren inferior y sobre todo para los ectomorfos es primordial estimularla para crear una respuesta hormonal (testosterona, entre muchas otras cosas, principal hormona para muscular). El porqué hago así las entrevistas es para desmitificar un poco los conceptos más arcaicos y obsoletos del gimnasio y evitar posibles contaminaciones externas, en todos los grupos siempre está el “cuñao” entrenador personal. Una vez identificado el somatotipo, deportes anteriores (ninguno), aficiones (sedentarias) en la entrevista determiné hacer un entrenamiento WEIDER, ahora resulta que es malísimo. En mi centro ha dado resultados y sin provocar lesiones. Evidentemente no es la rama más extrema del WEIDER y siempre complementándolo con los nuevos estudios y puliendo los conceptos más obsoletos.

Pues así fue, diez días antes de hacer los tres meses, me manda una foto ¡delante de un espejo! Él, esa persona que dos meses y pico atrás pasaba desapercibido cual vampiro delante de ellos. Esos momentos son los que me encantan, cuando de un arrebato de alegría son capaces de superar todos sus miedos e inseguridades, se aceptan y lo mejor de todo ¡se gustan! En esos momentos me siento afortunado.

Cambio físico Pilar 3 meses y aumento de fuerza espectacular.

Orgullo de ser su entrenador personal.

          Pilar llegó a mí a través de su pareja, Carlos, un buen amigo que llevaba un mes entrenando conmigo. Tenía un objetivo diferente a los demás. Su historia es muy sencilla, ella estaba haciendo las prácticas de su carrera, un día intentó hacer un esfuerzo físico y se vio incapaz de realizarlo en cambio una compañera, casi 30 años mayor, lo hizo con cierta facilidad. Esta falta de fuerza le provocó mucho desconcierto ya que no podría ejercer su trabajo con diligencia entonces decidió mejorar su fuerza física y ponerse en forma. Ella había hecho deporte desde pequeña pero como le pasa a muchos adolescentes se va dejando de lado poco a poco.

Cuando empezó a entrenar conmigo, como entrenador personal, percibí lo competitiva que era, no le gusta perder ni a las chapas, así que aproveché ese faceta suya para compararla con otra chica que llevaba más de un año entrenando conmigo. Procuré que los entrenos fueran parecidos y vaya si surgió efecto en tres meses tenía un rendimiento similar o superior debido a su capacidad de esfuerzo y entrega. Cuando uno lleva años siendo entrenador personal se percata rápido de la personalidad de sus amigos, digamos que se adquiere un sexto sentido, aunque aún hoy por hoy cometo errores pero Pilar no fue el caso. No os podría dar cifras exactas pero os puedo asegurar que en 3 meses consiguió hacer una buena cantidad de flexiones, dominadas y sentadillas con 105 kilos. Evidentemente todo ello le llevó a un cambio físico impresionante pero simplemente fue una grata consecuencia de su objetivo. Durante el proceso pasó algo que suele ser habitual entre los que me conocen y han entrenado conmigo, solté mi frase preferida : «Es hora de empezar a comer más» y vaya si lo hizo me mandaba fotos con la comida 640 gramos de ensalada pasta (ya hervida).

A día de hoy es uno de los cambios que más orgullo me hace sentir porque ha sido capaz de seguir por su cuenta entrenando. Las claves son: Encontrar un sistema de entrenamiento personalizado que le guste y le motive, una dieta con la que no se pasa hambre y un gran compañero de entrenamientos. Enhorabuena a los dos por vuestra constancia.

Anyolina 4 meses con un entrenador personal

Pasaron 4 meses como entrenador personal y ha sido un gran reto superado.

Todo empezó por una comunicación entre primas, una llamada y así de fácil. Estaba en mi sala de entrenamiento personal y tenía sentada delante a Anyo. Me explicó el problema de su constancia la falta de sacrificio y la nula capacidad para el esfuerzo y por ello la necesidad de tener un entrenador personal.

Esto le sucede a muchísima gente, no están contentos con ellos mismos pero nadie se atreve a dar un paso adelante, puede más el miedo al fracaso que la recompensa de haberlo intentado. Nunca había hecho deporte, no llevaba una alimentación sana y poca gente en su entorno apostaba por ella, ni siquiera ella misma. Ya no hablemos que las palabras, entrenador personal, sonaban aún más extrañas que alimentación y deporte, así se me planteaba todo un reto, de los que me gustan! Desde el minuto uno ya todo fue una sorpresa, parecía que se divertía, estaba entregada en los entrenamientos y la alimentación no le suponía un problema. Así empezó todo. Semana a semana la pérdida de cms en el perímetro de cintura recompensaba su gran entereza. Jamás me hubiera imaginado que una chica que venía con tantas pegas fuese una chica competitiva, siempre intentando acabar los circuitos como nadie y exigiendo intensidad. Se produjo un gran cambio a nivel físico y psicológico.

Después de 4 meses de duros entrenamientos y llevando una alimentación perfecta Anyo se ha convertido en uno de esos cambios que hacen que me despierte con más ilusión que el día anterior, muchas gracias Anyolina y enhorabuena por esos 18 cm menos de tu cintura. Ya ni hablemos de su actitud frente a la vida, confiada, decidida y lo más importante más saludable y fuerte que nunca. Siempre hablo de cm y nunca de kilos, si tenéis curiosidad por saber que son 18 cm menos en un perímetro de cintura sólo tenéis que coger una cinta métrica, ceñirla a la cintura, suma 18 cm y verás el hueco que queda!



¿Se puede hacer una maratón en 7 meses?

La respuesta os la dejo en la entrevista a la que respondí a Fatbusters ( M.Soler ).

Preparar una maratón en 7 meses con Venancio Nicolau

¡Corre! ¡Corre!..de repente aparece una mujer con ropa deportiva de espaldas a la cámara está realizando un discurso, en ese momento la adrenalina se nos contagia a la vez que de fondo el plano nos muestra una pista interminable en la que poco a poco se intuyen unas figuras que con dificultad se aproximan a la meta. De ésta manera empieza el conmovedor vídeo aparecido cuando todavía estábamos en plena resaca de la Palma Marathon.
Para saber un poco más sobre la historia que hay detrás de ese vídeo y qué tiene que ver con los temas que tratamos habitualmente en Fatbusters hemos decidido entrevistar a Venancio Nicolau entrenador personal.

Fatbusters: Venancio, a través de tu Facebook hemos conocido a algunos amigos que con tu ayuda han conseguido cambios espectaculares, ¿cuál es la historia que hay detrás de Oscar?

Venancio: Hay varias historias, como todos nosotros. Digamos que la primera era una persona que fue deportista se abandonó a la “mala vida” y empezó a engordar hasta que un día tropezó y debido a la obesidad que tenía no pudo reaccionar. En el vídeo se pueden ver unas fotos de las heridas que esa caída le provocó. Fue a raíz de ese percance que decidió cambiar.

Cuando llevaba  meses entrenando conmigo y habiendo adelgazado 20 kilos se vino arriba y a falta de poco más de 7 meses me pidió se podíamos realizar una maratón. Mi respuesta fue clara: Gordako eso está chupado! (nótese el sarcasmo). Hasta que me habló de la promesa que hizo a su padre. Ahí decidimos ponernos manos a la obra.

F: Vale, partimos de una persona que llevaba 4 o 5  meses entrenando, te propone correr una maratón en 7 meses y aceptas, una locura¿Cómo se desarrolló la carrera?.

V: La verdad es que pude seguir sus tiempos tanto en directo como a través del móvil hasta el Km 21 fueron buenos, no sus mejores registros, pero era evidente que había que reservarse. Es muy duro ver gente llegando agotada llegando a la meta de la media maratón y  pensar que aún te falta la otra mitad. Las malas condiciones climatológicas para correr 33 grados aproximadamente y 9 km sin sombra por el marítimo se hicieron muy largos. De hecho hubo unos 900 retirados y las marcas de muchos maratonianos no fueron ni de lejos sus mejores marcas.

Cuando lo vi aparecer en el km 30 fue un gran alivio porque del kilómetro 21 al 30 no hay registros, en el argot del atletismo hay un concepto que se llama el muro ( the wall ) y suele aparecer en el kilómetro 35 o 37. Mi sorpresa fue cuando por un sol de justicia y mucho calor le apareció en el kilómetro 28 así me comentó él. Nos quedaban doce kilómetros por delante y Óscar andaba desfallecido. Por lo que me surgió de dentro acompañarlo para animarlo en la fase final de la carrera, doce kilometrazos. No soy ni psicólogo ni coach así que mi manera de animar fue: Corre gordo, por tu padre, fue la frase más repetida, entre otras lindezas. Al final conseguimos llegar a la meta después de 7 meses de entreno y promesa cumplida.

F: Los que te conocemos sabemos que tienes un sentido del humor “especial”, ¿es para ti el humor una herramienta más de trabajo?

V: Mi forma de ser es así pero es cierto que usar mi sentido del humor con mis amigos me ha servido para que me vean una figura franca y emotiva a la vez.

F: En el caso de Óscar, una persona con obesidad, que fue prioritario, ¿bajar de peso o mejorar la forma física?

V: En la situación inicial de Óscar la prioridad fue bajar de peso y un acondicionamiento físico progresivo, evidentemente una persona con más de 120 kilos es propenso a las lesiones. En el momento que el peso no fue problema empezamos la musculación. Estudios demuestran que cuanto mayor es el porcentaje muscular más aumenta en metabolismo basal, en reposo. Eso han explicado que sucede debido a que las células grasas no tienen núcleo mitocondrial, dónde se genera la energía, las células musculares si.

F: ¿Cuántos días a la semana entrenaba contigo y por su cuenta? Y ¿Qué tipología de entreno usabas?

V: Entrenábamos  3 días a la semana y variando el tipo de entrenamiento. Circuitos, HIITS, Weider. Al principio nunca le dejé ir por su cuenta, sólo si era para andar.

F: ¿Qué tipo de alimentación  ha tenido que llevar?

V: Simplemente hemos usado las recomendaciones de la OMS, intentando bajar sin repercutir en la falta de energía, así que nada de eliminar hidratos de carbono.

F: Son frecuentes las lesiones entre corredores, ¿Cuáles son los principales motivos?¿Los tuviste en cuenta con Óscar?

V: Claro, el momento que empezó a correr tuvimos que mirar tanto calzado como la pisada. La gente tiene tendencia a salir a correr sin una preparación muscular, ni con un calzado adecuado y mucho menos con la conciencia de pisada, esto son los principales motivos de lesiones entre aficionados al running. Debido a su peso y al poco tiempo de preparación no había ningún margen para las lesiones. Cuando ya tuvimos clara la forma de pisar, supinador, buscamos el mejor calzado. La preparación muscular fue muy intensa, evitando la interacción de las articulaciones ya que sufriría suficiente los días de “carrera”. Por ese motivo muchos días de carrera se sustituían por intervalos en bicicleta estática o remo ya que no es un entrenamiento de impacto.

F: Para correr una maratón es necesario tener mucha motivación y una gran preparación mental, ¿Cómo fue la preparación psicológica? ¿Tuvo apoyo de amigos y familiares?

V: La preparación psicológica fue fácil, la promesa a su padre era la mejor de las motivaciones y sus ganas de lograrlo eran más que suficiente. Realmente tuvo los mejores apoyos posibles, muchos [email protected] y sobretodo su mujer, María, una verdulera con encanto. Hay que recalcar que siempre que hay una gran gesta hay gente tóxica, eso pasa en todos los ambientes. Hubo un grupo de amigos que apostó que no lo lograría y aún estoy esperando mi dinero!

F: Han pasado ya unos días desde vuestro éxito. ¿Cómo quedó Óscar tras la maratón y como ha sido la vuelta al entrenamiento?

V: Te has dado alguna vez un golpe, descalzo, con el dedo del pie… sabe a mierda, pues así acabó él. La post-maratón fue mucho mejor de lo que nos imaginábamos, no tuvo fiebre y unas agujetas al nivel de un buen entreno de fuerza de resistencia, es más al 4ºdía ya estábamos soltando la musculatura con un poco de bici.

F: Ahora que Óscar ha logrado su sueño, ¿tenéis algún nuevo reto en mente?

V: Pues ya le he dicho que está loco, ya está inscrito para la del año que viene y la media de Calvià. Además ahora le enseñaré a nadar porque quiere hacer un ironman, ya no hay quien lo pare.

Muchas gracias y enhorabuena a los dos! podéis seguir el trabajo de Venancio Nicolau Entrenador personal en su Facebook.

Espero que os haya gustado, tanto como a mi, esta entrevista y os deseo a todos que cumpláis vuestras metas.

Cambio de David: Entrenamiento personal en 3 meses

 

Este es mi querido amigo David, cuando llegó casi abandonó al primer mes y ahora ya llevamos dos años entrenando juntos. En la actualidad es el veterano y aunque mi filosofía es enseñar a autogestionarse espero tenerlo mucho tiempo conmigo. El cambio lo consiguió en tres meses, si lo véis ahora…..

Mi experiencia, por Toño.

Mi experiencia con un gran entrenador personal.

Mis antecedentes supongo que son como los de la mayoría de mortales, era delgado y siempre tuve facilidad para el deporte, con lo cual sumado a que no era pequeño me llevó a tener un cuerpo no musculoso pero si delgado y definido. Ahora bien, con lo años dejas cada vez más el deporte a un lado y pasas a comer en exceso, que si comida rápida, patatillas, refrescos en casa, bollería, comilonas con los amigos y claro mis cervezas y copitas.
Eso valió para ganarme un cuerpo de 98 kilos y 106 cm de cintura. La verdad es que nunca me importó ni me molestó ir ganado peso, aun siendo consciente de mi «deterioro”, a veces me enorgullecía de mis excesos pero no sé por qué, un día ya no me gustó lo que reflejaba el espejo. Me vi ya demasiado dejado, no era algo que me produjera problemas de autoestima, ni me avergonzase al quitarme la camiseta pero empecé a darle vueltas, ¿Por qué no intentarlo?, me dije, ¿pero cómo?
Todos hemos estado apuntados en gimnasios y empezado con ilusión y trabajo pero la falta de conocimiento, lo difícil que es llevar una rutina, pues conlleva disciplina (siempre se pasa el entreno a la tarde, luego a mañana…), el desconocimiento de cómo combinar alimentación y ejercicio etc, nos lleva a todos al fracaso.
La suerte me llevó a encontrar a Venancio Nicolau entrenador personal en internet, tras darles muchas vueltas y comprometerme conmigo, porque el 1º compromiso ha de ser con uno mismo, a efectuar un entreno serio con su alimentación correspondiente (durante 3 meses), me puse en contacto con Venancio y concertamos una cita. Después de una pequeña entrevista enseguida me dio un diagnóstico: “Lo tuyo macho es alimentación”. Así que después de tomarme medidas pasó a explicarme su sistema «smart food «, un sistema fácil de asimilar y que no es una dieta si no que es un sistema que te enseña a comer bien, sano y variado para el resto de tu vida. Mi principal temor y así se lo hice saber era la alimentación, los entrenamientos personales no me preocupaban pues yo siempre fui un tío delgado que hacía deporte: “Tranquilo que hambre no pasarás”, me dijo. Así ha sido, he podido comer más de lo que podía tragar. Al final para mí lo de menos ha sido la alimentación pues como dice Venancio no es dieta sino una pauta de vida saludable, nada de régimen estricto, ni de pesar comida, ni nada de extremos….. Sino que debes tener unos mínimos conocimientos de lo que comes y como te afecta. Así que primera lección: Aprende a mirar las etiquetas y la verdad que no puede ser más fácil. Lo sé, es verdad, si no te lo explican no lo es pero para eso tenemos a Venancio. Eh!!! Que no todo han sido » sacrificios» también han caído hamburguesas, helados, panceta… se puede seguir disfrutando de los pequeños placeres que tenemos los pobres.
Pero no quiero engañar a nadie, no ha sido fácil, los entrenos han sido duros, mi entrenador personal NO REGALA NADA! pero te acompaña en cada paso y su implicación para mí fue una motivación. Se toma muy en serio su trabajo y aunque te sentirás muy cómodo en seguida con él, los entrenos también serán divertidos, amenos y variados pero no desviará su objetivo y será implacable si no obtienes resultados. No olvida y es consciente que le estás pagando y que es su trabajo y va en ello su profesionalidad y reputación.

Los primeros resultados llegaron enseguida, fueron pequeños pasos pero semana tras semana cada vez eran más obvios y la satisfacción crecía, reconozco que al principio recuerdo que Venancio se alegraba más que yo de que perdiera 1,5 cm de barriga pero poco a poco fui viendo y notando cambios, mejoras no sólo en mi cuerpo si no en mi vitalidad, salud, me sentía menos cansado y más activo.
Ahora estoy contento de decir que después de 4 meses mi cintura esta en 90.4 y que lo más importante no son sólo los resultados si no que Venancio ha hecho que algo como acudir al gym o hacer pesas pase de ser algo tedioso, aburrido y de entrenos que se hacen eternos a valorar y conocer que no es necesario estar 1 hora que a veces con 10 minutos intensos ya puedes obtener resultados. Me ha enseñado que existen muchas y variadas formas de planificar entrenos según tiempo y ganas que tengamos y que no tiene porqué ser una obligación si no algo con lo que sentirme mejor y a gusto.
A pesar de que me machacó, me ayudó con las flexiones y en la última me dejaba tirado en el suelo, me hizo «rezarlas» y otros ejercicios más duros si cabe, él disfrutaba con mis agujetas y no dejaba pasar una ocasión para meterse conmigo jajajaja. No! esto es una broma que se la tenía que hacer a Venancio, bueno eso pasó pero siempre en plan broma para amenizar los entrenamientos personales y pasar buenos momentos.
A nivel personal decir que a parte de un entrenador personal encontré un amigo que no sólo se limita a hacer su trabajo y cobrar, sino alguien que se implica por encima del trabajo y te gana con su naturalidad y sinceridad consiguiendo así que ir a entrenar no fuese una obligación. He aprendido a sufrir y disfrutar de unos entrenos junto a un amigo.
GRACIAS VENANCIO.

Os recomiendo probar, ¿Qué podéis perder?!!

El cambio de Pau en 3 meses

Mi caso seguro que es como el de mucha gente. Acostumbrado al ritmo que marca la vida de ciudad, al estrés, vida sedentaría de oficina, y todo lo que ello conlleva, uno nota que va dejando de lado lo de llevar unas pautas de vida sana y hacer ejercicio físico alguno. Ante esta situación, todo lo que implique romper con la rutina y reactivar un poco el cuerpo es bienvenido. Sería aquello que dicen de «mens sana in corpore sano». Por eso cuando se me brindó la ocasión de por unos meses dejarme en manos de D. Venancio Nicolau, no lo dude.

 

Sé que al principio uno tiene dudas y es reticente a eso de cambiar: es dificil dejar la comodidad de estar tirado delante del ordenador por irse a entrenar. Sin embargo, poco a poco, sumado a la motivación que da el comenzar a ver cambios, uno le coge hasta gusto. Y eso que es a algo que reconozco antes me daría mucha pereza y nunca  me hubiese decidido a dar el primer paso.

Por lo tanto no me arrepiento de ese primer paso y ánimo a la gente a darlo 🙂

El cambio de Luis en 3 meses

 

A mí, de siempre, me han gustado mucho los anuncios de la “teletienda”. Adoro esos anuncios del “antes” y el “después”, especialmente cuando el “antes” es catastrófico, infausto y calamitoso, y el “después” es tan milagroso como sospechoso. ¡Oh, si! esas comparaciones tan estrambóticas, como lo difícil que eran cortar las frutas antes de los cuchillos Ginsung, o como se desparramaban las carnes antes de conocer los Pantys Push Slender. Por eso, cuando Venancio me propone protagonizar uno de esos videos mostrando mi “antes y después”, primero me resulta cómico y finalmente, me sorprende. “¿Qué pasa? ¿No estas orgulloso de tu cambio?” me pregunta Venancio al notar poco entusiasmo ante su idea. Y es que quizá no había sido plenamente consciente de lo drástico de mi cambio. Aunque lo iba a empezar a descubrir bien pronto…

Venancio me pide una foto antigua, a cuerpo entero para poder compararla con la actualidad. Empiezo a buscar, carpeta a carpeta del ordenador, y no encuentro nada. En algunas me tapo con la toalla, en otras me escondo detrás de alguien. Y es que ya se me había olvidado que, antes de empezar a entrenar, prefería no salir en las fotos. Y menos sin camisa y de cuerpo entero. Al final encuentro una del verano pasado, salgo lejos, de refilón, sin ser demasiado consciente de que me hacían la foto. Vaya, ese era mi “yo” de antes. Y no hace tanto tiempo y ya se me había olvidado. Punto para ti, Venancio.

Y es que ese es el otro motivo por el cual no he sido demasiado consciente del cambio: el poco tiempo que ha pasado desde empecé. Han sido solo 3 meses, poco más de 40 entrenos. Es cierto que han sido duros, que había días que me daba pereza ir a entrenar, pero en general no tengo la sensación de haber hecho grandes “sacrificios” para conseguir estos resultados tan visibles. Quizás, con la perspectiva del tiempo, ahora veo que lo que realmente me costó fue comenzar, ponerme en contacto con él después de haber estado tanto tiempo dándole vueltas. Probablemente ese fue el gran cambio, el pasar de “pensarlo” a “hacerlo”.

Así pues, hasta que he visto el video realmente no he sido consciente de todo lo que he cambiado en tan poco tiempo. Y además, mi concepto del «antes y después», medio tramposillo, no ha sido como los que salen en la teletienda, ya que hay muchas cosas, quizás las mejores, que no se pueden ver en un video. Porque el cambio no ha acabado y ahora viene el después del después; Gracias Venancio, ya que nunca había estado como ahora  y ese si que es cambio que quiero que dure siempre.

El peso de la báscula

Mi entrenador personal vs las básculas

A estas alturas, cuando ya llevo más de dos meses entrenando con Venancio me empiezo a dar cuenta que algunas de sus aparentes extrañezas, casi excentricidades, ya las he hecho mías. Recuerdo que una de las que me llamó más la atención al principio, fue su absoluto desprecio por la báscula: en sus instalaciones no encontraréis ni una y muy pocas veces os preguntará vuestro peso. Mi entrenador personal no cree en esa obsesión, que se vuelve dictadura, de los kilos y los kilogramos.  Sin embargo, si que es habitual que le veáis armado con una cinta métrica, de esas de sastre, en los bolsillos, y que la desenfunde cuando menos os lo esperéis.

Y es que el planteamiento es bien sencillo: el músculo pesa más que la grasa, pero ocupa menos volumen. Entrenador personal motivaciónPor lo tanto, es fácil imaginar las contradicciones que eso puede ocasionar en alguien que esta buscando la tonificación o el desarrollo muscular. Puede “verse mejor”, pero luego comprobar como la báscula se le dispara por las nubes. Por lo tanto, lo que realmente hay que valorar, medir y cuantificar es la composición corporal. Para eso, Venancio acostumbra a hacer un control completo a principios de cada mes, y otras más “estimativas” cuando menos te lo esperas.

A pesar de lo dicho anteriormente, hay una cosa que Venancio sabe que ni se mide ni se pesa: son las impresiones y las sensaciones. Él muchas veces os medirá y os pesará con el ojo de buen cubero. Igual vuestros números son “buenos”, habréis subido o bajado lo esperado, pero él os dirá que no os ve bien. Y también os pasará lo contrario: quizá vuestros números no serán los deseados, pero os tranquilizará con un “no te preocupes, yo te veo bien”. Y es que, entre las aparentes excentricidades de Venancio, se trasluce que ya no es solo quitar importancia el peso o el centímetro, sino la importancia de sabernos valorar y mirar a nosotros mismos. Algo que realmente parece sencillo, pero que muchas veces pesa más en la báscula.

El cambio de Miguel

Una visión de un actual entrenador personal.

El primer testimonio, como entrenador personal, que me gustaría explicaros es el de Miguel. Él fue una de las primeras personas que confió en mi como entrenador personal, así que creo que su historia debe ser la primera en ser contada.

Infancia con sobrepeso

Nuestro amigo Miguel llevó toda una infancia con mala alimentación, lo que le supuso ser el típico niño “gordito” y sentirse acomplejado por su cuerpo. Lo que él no sabía es que en su interior, latía una genética buena, es decir, realmente era un chico delgado atrapado en el cuerpo de un “gordito

 Entrenador personal Mallorca

Frustración

En su adolescencia se siguieron las mismas pautas alimenticias que en su infancia, pero añadió una variable más: Miguel comenzó a practicar, por su cuenta, deporte. Sin embargo, la falta de resultados derivó en desilusión y, por consiguiente, en el abandono de la realización de cualquier tipo actividad física. Así que volvió al punto de partida, pero esta vez con más complejos y frustración por no haber conseguido ningún cambio, y lo que es más grave, comenzó a comer con mayor ansiedad. Ahora si, ya teníamos la combinación más peligrosa: un auténtico cóctel Molotov, casi Gordotov, que ya muchos de nosotros conocemos o hemos vivido.

 

Descubrimiento

Cuando vino Miguel a verme, ya estaba en la edad a adulta. Él estaba realmente preocupado, ya que unos análisis le habían indicado que tenía hiperuricemia, es decir, el ácido úrico a niveles preocupantes. Así que había vuelto a entrenar en solitario, un año completo en un gimnasio, sin conseguir, de nuevo, revertir su situación. Sin embargo, aunque él no lo viese, yo si que noté enseguida que tenía una base, un rodaje, que daría unos resultados que más tarde Miguel también descubriría.

 

Cambio

Rápidamente nos pusimos manos a la obra y descubrimos que el mayor de sus problemas era una mala alimentación y una programación desordenada de los entrenos. Marcamos unas pautas, corregimos viejas dinámicas, y el cambio comenzó a ser visible. Es como si hubiéramos colocado sobre la partitura la clave de sol de la alimentación, las notas de la programación de los entrenos y la música comenzase a sonar armoniosa.

 

ActualidadEntrenador Personal Mallorca

Miguel ha conseguido por fin los resultados que él tanto buscaba desde su infancia y no solo de una forma bien visible. Miguel ha logrado, con unos buenos hábitos alimentarios y una actividad física supervisada, ser una persona saludable, por dentro y por fuera, satisfecho con su cuerpo y su bienestar. Y yo también estoy orgulloso de él y de haberle ayudado a sentirse así. Y que decir, se ha convertido en un extraordinario entrenador personal.